



Estimados Lectores:
La Orquesta de Niños del Altiplano, fue invitada por segunda vez, al Encuentro de Orquestas de Cámara, organizado por el Colegio Chuquicamata y patrocinado por Minera Gaby, Ilustre Municipalidad de Calama y la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile.
Quizás podría comentarles sobre muchos detalles, que apreciamos de este Encuentro, principalmente la atención que nos brindó el Colegio Chuquicamata a través de los apoderados de los integrantes de la Orquesta del Colegio, y de los organizadores. Mi agradecimiento especial a Miriam Scaff, Jefa del Depto. de Artes y a Dan Rosales, quien nos ha otorgado una gran oportunidad al invitarnos a estos encuentros, ha sido muy solidario y atento de su parte.
Pero quiero referirme en especial, a lo que significa para nuestros niños el haber participado en un encuentro de estas carácterísticas. Este evento se realizó en Calama, a 35 kilómetro de Chiu-Chiu, localidad en la que viven mis niños del altiplano. Para muchos Calama, podría parecer una ciudad cercana, sin embargo Chiu-Chiu y Calama, son lugares totalmente diferentes, para los niños del altiplano, vivir esta experiencia es algo muy enriquecedor.
La vidas de los músicos del altiplano, es sencilla y libre. El compromiso con horarios o disciplina es algo que al principio cuesta imponer, sin embargo con cariño, con mística y con el las palabras exactas, hemos logrado transmitirle a cada uno, la visión que somos un equipo, que cada uno de ellos es una pieza estratégica en la Orquesta, y que todos sin distinción son un aporte para el resultado final: la interpretación de una obra.
Sin duda, este último Encuentro, ha sido una hermosa experiencia para todos, hemos crecido, madurado, pero principalmente nos hemos encontrado de frente con la motivación, con el deseo de avanzar, con el deseo de dejar el precedente, que las voces, o mejor dicho los sonidos del altiplano, están tan presentes, como el valor de las culturas originarias de nuestro país.
Mil felicitaciones niños!!! Podemos dar más, porque al final de cuentas, eso es el arte, el dar, el compartir, un talento que no tiene valor si detrás no hay un ser humano, que siente, que se emociona, que lucha por trascender, pero en forma sana y esforzada y con la virtud de la humildad, presente hasta el final de nuestros días... eso hace la música.
Los quiero muchoooooo, Ninoska, David, Elizabeth, Leandro, Tamara, gracias por estar y persistir; Francisca y Jael, gracias por sus esfuerzos, por su motivación, Alejandra, Andrea, Febe, Ambar, Ayleen, Agradezco sus talentos y su compromiso, Ismael, eres fuerte y talentoso llegarás muy lejos; Dayana siempre cuento contigo; Rocío y Camila, no solo son talentosas, sino que también son un gran apoyo; Yasna, Sarita y Cristian, han crecido en la música y siempre cuento con ustedes... Maestro Alberto, ha sido un gran mentor, espero encontrar más apoyo para seguir contando con usted en este maravilloso proyecto; Christopher, un amigo musical, un maestro que a pesar de su juventud, está lleno de virtudes espirituales, sin duda un gran aporte para nosotros...

















Foto 1: La Orquesta del Altiplano, al interior de la Parroquia San Isidro de Lasana.















